julio 02, 2009

CON GRIPE Y DELIRANDO

Foto Telam



I.- Emergencia Sanitaria

Las crisis de cualquier índole no son un monstruo que aparece bruscamente para destruir, simplemente ponen en evidencia todas las fallas ocultas o conocidas y no resueltas.

Por definición si es emergencia es ya mismo, no la semana que viene o la otra. Si existe un comité de crisis debe estar en sesión permanente y no postergando reuniones desde hace diez días.

Una emergencia sanitaria por una pandemia, no es atribución de un intendente o gobernador, de un decano o rector. Es nacional y responsabilidad de la irresponsable que cobra por ser presidente.

Decretar una emergencia hasta aquí y desde la vereda de enfrente ¡Viva la pepa! Es el colmo de la ignorancia o mala leche

Tratar de resolverla mediante una emergencia pero limitada y chiquita es propio de irresponsables. Unas moneditas para comprar lo que se debía haber comprado hace años; prologar vacaciones de invierno para que los alumnos puedan viajar, ir a cines, teatros, espectáculos y boliches bailables es buscar un resultado cantado: difundir la epidemia por todo el país, que está en paupérrimas condiciones para enfrentarla y por más emergencias que declaren no tiene un cobre para enfrentarla, porque han destruido el interior.

Pero eso si, nada de perjudicar el turismo, la cultura del cine y recitales, ni locos cerrar boliches bailables. Pobres chicos ¡Que pueden hacer sin colegios, sin juntarse en bares y plazas o ir a bailar!

Mauricio Macri declaró a la prensa el domingo 28: ”En relación a la gripe A recordó que es una gripe como la que vivimos en todos los inviernos y agregó que no pasa nada; el martes 30 cuando la gripe común y corriente le volteo tres muñecos, explotó con la reacción histérica de la improvisación de los que no saben ni entienden nada. Emergencia sanitaria, prolongación del receso invernal y punto. El receso escolar y punto, se entiende, que se contagien afuera, el es inocente; pero la emergencia ¿que significa? aparte de demostrar la preocupación que repentinamente le cayó encima.

El ejemplo de Méjico es lapidario, cerraron todo junto y contuvieron el brote; hubo perjuicios económicos por supuesto, pero mayores hubiesen sido de no hacerlo, recordemos que el DF es un pozo contaminado sin aire, con más de ocho millones de personas amontonadas. Una bomba que ya parece “chasqui-bum” comparado con nosotros.
Se prohibieron los vuelos a Méjico, porque no son bolivarianos, pero acá no se pueden restringir los masivos desplazamientos internos.

Se cambió un ministro de Salud falta de idoneidad y responsabilidad por un sanitarista discípulo del Dr. La Muerte (Gines González García) con un único antecedente, el voluminoso currículum como falsificador de estadísticas enTucumán

II.-Orden Público
El orden público no es una mala palabra ni una teoría, solo una expresión que alude a las necesarias limitaciones que permiten vivir en sociedad, sin que nadie viole o pisotee derechos ajenos. Serán más rígidas o flexibles de acuerdo a las circunstancias y necesidades

El delirio gripal ha puesto la cuestión sobre el tapete.

Caos y anarquía, cada uno a su aire, este cierra, aquel abre y un tercero piensa.
Vivimos en un exceso de libertades declamadas, en la práctica ninguna, en ausencia de orden no hay libertad posible, es la ley del más fuerte y en ese contexto hasta el más fuerte y poderoso deja de ser libre, está obligado a usar la fuerza para que no lo aplasten. Se han tergiversado todos los conceptos: del libertinaje que es liberticida a la reacción reglamentarista que pretende acotarlas todas. En los extremos del arco ideológico el asunto es tabú. Solo se lo menciona para quejarse contra el; unos porque restringe la libertad; otros porque es sinónimo de dictadura.

En verdad es tabú porque unos y otros tienen el mismo perverso concepto de la libertad. No pueden manejar ni administrar una idea que no comprenden. Solo entran en ese terreno para oponerse, cola de paja, dicen en castellano.

Si quiere explicarse porque aquí nada puede resolverse, páselo por este tamiz y encontrará la respuesta. Años atrás publiqué un corto artículo que anticipaba la idea*. No es un problema exclusivamente nuestro si no de todo occidente, intoxicado por las banderas de pacifistas, tolerantes y derecho humanistas.
Hemos borrado de la memoria de las nuevas generaciones la educación en el uso y administración de la fuerza, hasta hacer socialmente peligroso sostener esta idea sin que le cuelguen de por vida las etiquetas de “facho” y autoritario.
Parafraseando al Perro del hortelano, en este caso ni piensan ni dejan pensar.

* Ver: Educar en el uso de la fuerza, 24/5/07.





No hay comentarios: