septiembre 05, 2008

EL FUEGO SIEMPRE ES UN MENSAJE

Foto U 24




HAY QUE LEER NO MATAR AL MENSAJERO



Las imágenes de los noticieros desde las 7, transmitiendo los incidentes producidos por una demora en el ferrocarril Sarmiento, en Castelar y las expresiones de los usuarios, gente en las vías impidiendo el paso del tren, me dispararon una sucesión de reflexiones.


No se veían los vándalos de otras veces, algunas pedradas y daños menores forman parte del folklore, nunca faltan inadaptados, `pero eran los usuarios habituales frente a un problema que se repite cada día. “Hace treinta años que es lo mismo” decía un usuario, hay que quemar todos los trenes con los políticos adentro. Lo expresaba con calma, bien puesto, no era un joven turco desquiciado, allí se me disparó la alarma.

Se desplegó la policía en una maniobra ridícula, era imposible disolver sin violencia tal multitud que solo estaba sin llevarle el apunte a los uniformados, como se desplegaron se retiraron. Curiosamente no hubo muertos ni heridos.

No era únicamente la gota de agua que rebasa, había algo más. Todos salieron de sus casas sabiendo que por la noche compramos una deuda de monto desconocido para “tener una Aerolínea de Bandera” y el día anterior se pagó al Club de Paris para allanar la financiación del tren bala. Pero los que viajan todos los días a trabajar, no por turismo o negocios, no cuentan.

Treinta años dijo el hombre y se quedó corto, cuarenta, cincuenta y algunos más. La mayor parte de los usuarios involucrados en los incidentes desconocen que hubo un tiempo que los argentinos podían viajar, progresar y vivir como personas, sin que por eso se viviera en el paraíso. Hasta que la demagogia populista del bipartidismo peronista radical llegó alternándose con esa extraña mezcla de vientos liberales con granizo nacionalista, que arrasaban lo poco que iba quedando en pié, con el aplauso y el voto de todos.

En principio no puede razonarse que una cosa justifique la otra, es más no creo que nadie lo piense, ¡Basta me canse que me jodan y me tomen por idiota, protesto con lo que tengo a mano! En situaciones límite y aquí se los pasaron todos, las razones no tienen espacio.



Lo tomo como lo veo, un aviso, un signo, un síntoma, que se olvidará como ocurrió otras veces, unos dirán que se acerca el tiempo de cambiar de gobierno, hay que prepararse y pulir estrategias, otros seguirán confiados en que aquí no pasa nada, es simplemente un pueblo de mierda, manejado por agitadores que quieren desestabilizar.



Acepto que después de un mes de estar sumergido en un magnifico libro que en otra oportunidad comentaré y debiera ser lectura de todos, más que para imitar a los personajes para entender los tiempos. “El Primer Hombre de Roma” Cayo Mario y el fin de la república. El primero (solo 10 años del 110 al 100 AC) de cinco gordos tomos de una serie de Colleen McCullough Ed. Planeta, Barcelona. Es muy difícil mirar la realidad de hoy e ignorar la historia, aún con las diferencias de dos mil años de evolución de ideas y costumbres.




No hay comentarios: