noviembre 28, 2006

Pingüino o Camaleón: la duda nacional


Uno es un pájaro bobo; es ave y no vuela, nada y no es pez, camina torpemente sin ser terrestre, pretende hacer todo sin saber hacer nada, como imagen es casi perfecta.
El camaleón por el contrario sabe perfectamente dónde esta parado, dónde va, sabe que es débil e incapaz de imponerse o defenderse y de allí que ha desarrollado una excepcional capacidad para mimetizarse con el entorno y pasar desapercibido, bien visto otra imagen bien redonda.
Una verdadera curiosidad que dos bicharracos tan distintos den con precisión el “physique du rol” de un presidente; para unos encarnación del dictador y el tirano, para otros, un pobre hombre confundido y mal informado, y para las alimañas amigas, un valeroso transformador social a veces incomprendido y permanente amenazado por “intereses económicos” de variados colores y bolsones de resistencia del “viejo país” que nadie se explica como no ha podido desactivar.
En este punto aparece a mi juicio un error de concepto.
Decimos y he dicho indistintamente, dictador y tirano como forma de expresar la manera en que se ejerce el poder, sea legítimo y propio o usurpado, en referencia a la falta de otro límite a su proceder que no sea el de su voluntad, capricho, humor o conveniencia personal. En ambos casos entiendo que no lo es quien quiere sino quien puede. Esta forma de ejercer el poder requiere una determinada arquitectura mental. Es propia de quien tiene claras ideas y firmes convicciones acerca de lo que debe de hacerse cuya ejecución demandan el uso y consumo del poder. De allí que se dice con razón que la permanencia en el poder desgasta.
Situación a todas luces ajena a las actuales autoridades, que dicen tener clavado su índice de popularidad en un 70-80% desde que llegaron hace 4 años. Fenómeno político-social que solo comparten con Fidel Castro y Hugo Chávez.
A mi entender queda bien a la vista que esta no es la realidad política argentina.
Quienes dicen gobernar no construyen poder, solo lo acumulan apropiándose del propio de las instituciones y sociedades intermedias, patria potestad incluida. La rapiña es su “modus operandi” no utilizan ni consumen el poder propio o rapiñado, su estructura mental es la característica del avaro cuya imagen es la del “Tío patilludo del Pato Donald”, aquel viejo miserable que no encendía fuego por no gastar el fósforo y pasaba la vida mirando y contando sus riquezas.
Pareciera que encontramos la pata, vamos a descubrir de que palo es la sota y viendo lo que hay en la mesa parece una sota de copas, lo más ordinario y barato de la baraja.
El Poder por su misma esencia es para usarlo, no se lo puede acumular, se pudre y devalúa al igual que el que lo acumula.
¿Cómo opera entonces este tirano o avaro? ¿porqué es un hecho que presiona, amenaza y hace su santo capricho, por más que lo encubran como mal informado, converso o confundido, y cada tanto llore, pida ayuda y una mano que lo sostenga?
Con mercenarios, así opera. Mercenarios cuya existencia alienta y a los que pagamos y mantenemos todos a través de concesiones, subsidios y pases mágicos de las partidas del Presupuesto Nacional.
No gasta una rupìa de su propia bolsa, si algo sale mal, en realidad todo, el costo político es de los organismos internacionales, de Presidentes extranjeros, de las malditas multinacionales o de los siniestros “lobby” siempre operando contra el. Por si alguien duda están las mentiras y los conflictos fabricados, se tapan unos a otros, pasa el tiempo y se olvida, una sencilla manera de no pagar cuentas.
La lista de sicarios impresentables es extensa, todos siguen inmutables en sus cargos, pagar costos jamás. Solo D’Elía dio un paso al costado, nadie se va por la imprudencia de ponerse de pica con la sensibilizada comunidad judía.
Si esta forma de ver es correcta, lo que viene está cantado, en el pecado está la condena. Un buen día por una memez o varias juntas, por avaros y miserables de no hacerse cargo de los costos de sus propios errores, se caen solos o sus propios mercenarios se los cargan. Ese día no habrá fuerzas de seguridad, armadas o un solo argentino que aunque corran ríos de sangre, les saque las castañas del fuego. Dicen y con razón que: “ el que rompe paga” .
Finalmente asombra ver cuantos se desgañitan y pelean por ocupar el lugar que sin ninguna duda estará en el ojo del huracán.
En nuestro país, al próximo que diga o insinúe que le dejaron un país desvastado y todo es culpa de los que estaban, no le van alcanzar las piernas para disparar. Lo sabemos todos y a quien se postule, más le vale tenerlo en cuenta y la respuesta en la en la punta de los labios.
Por mucho tiempo no se le podrá dar contento a nadie, habrá que recuperar concesiones y espacios de poder que han sido pirateados. Requiere mucha convicción y fuerza ¿Quién la tiene?
Se escuchará en nuestra tierra alguien que prometa sangre, sudor y lágrimas, y que en Argentina quedan abolidos todos los derechos que no lleven adheridas las obligaciones. Casi una sola ley de artículo único, capaz de transformar de raíz la Nación.
Honestamente creo que mejor que discutir nombres y consensuar programas, es hacer mucha gimnasia para fortalecer las piernas que puedan aguantar el cimbronazo.
De una vez por todas acabemos con esta maldita secuencia de reemplazar al perverso por un voluntarista, ingenuo e irresponsable, o al malo por el peor. Nuestro problema no es la seguridad, la economía o las finanzas, es la falta de un estadista, o al menos quien tenga pasta para serlo, término que por definición excluye a los ultraespecialistas monotemáticos.

1 comentario:

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Leopoldo, se que querés construir y eso ya es meritorio. Yo tambien quiero una argentina mejor. Tal vez tenemos diferentes opiniones de la metodología para hacerlo. Yo creo que hay que partir de la base de la buena voluntad de todos yadoptar un lenguaje constructivo, aunque muchas veces no estemos de acuerdo ni con métodos ni juicios. Creo que todas las opiniones son válidas y tanto más efectivas cuanto más analizadas. Nada es blanco ni negro del todo. entonces me parece mejor verlo en el tono y color que mejor muestra la realidad. Estoy leyendo blogs de otros ciudadanos argentinos que proponen ideas para mejorar a nuestro querido país, no importa la ideología. Esto ya nos une. Me satisface que seamos muchísimos. Este blog (es uno de los muchos ARGEBLOG) lo encuentro constructivo y lo comento porque deseo que otros comenten también lo mío que está en: (http://www.blogger.com/profile/33378315 ) Formemos una red de bloguistas y comentaristas por el bien de Argentina. Fomentemos un buen futuro. Comentemos lo de todos, Horacio.
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